“Sentí un hormigueo en el brazo derecho, después en la pierna izquierda completa y todo el torso, me duele un poquito en el brazo derecho y en el estómago sentí como que escarbaban. En un momento no quería escuchar más, quería parar la sesión, pero no podía moverme. Pero sabía que debía seguir. Que por algo estaba ahí hoy. Me sentí un 70% bien y el otro 30% mal.

“Fue como un sueño, estuve con mi mamá que ya no está viva, Sabes, como en el útero. Tuve una sensación que nunca había sentido. Sentía todo lo que ella sentía, estados de ánimo, sus miedos, etc. Me gustó verla desde este punto de vista.

Derrepente pasaron cosas que me provocaron un poco de susto, me sentía rodeada de gente, había mucho calor y luego mucha paz. Veía mucha cosa blanca. Se me vino a la cabeza una persona que está trabajando en mi casa, ella es muy maternal. Sentí que se me durmió todo el cuerpo.”

Tatiana Muñoz